Pearls for the swine 15-11-11 (Por Alicia González Reyero)
Saga para ventanas, una propuesta performática presentada en el Espai Jove La Fontana y en el Centre d’Arts Santa Mònica, donde el espectador pasa a ser un mero observador de una escena “privada”
Télam 13-11-09 (Por Dolores Pruneda Paz)
Una intervencion que cuestiona el limite con lo real. La intervención "Voyeur", dirigida por el artista Fernando Lancellotti, cuestiona los límites entre lo virtual y lo real y convierte a ocasionales espectadores en testigos de una escena de claro contenido sensual y erótico con un final insospechado.
Página/12. Radar 09-11-08 (Por Santiago Rial Ungaro)
Alguien voló sobre el nido del cucú. Presidida por un enervante cucú que asoma cada quince minutos y un rifle con mira telescópica que lo apunta desde el otro lado de la sala, Fernando Lancellotti despliega un mapa de la confusión contemporánea.
adn *| cultura. La revista cultural de LA NACION 08-11-08 (Por Julio Sánchez)
Fernando Lancellotti. La última plegaria, 2008. La historia de la pintura y la filosofía del movimiento. En San Telmo, a sólo una calle de distancia, Alberto Passolini y Fernando Lancellotti presentan dos formas distintas de relacionarse con el mundo.
The Argentimes 01-11-08 (Por Kate Stanworth)
La plaza del absurdo de Fernando Lancellotti Sobre la pared de la galería Wussmann, el artista argentino Fernando Lancellotti proyecta en un loop infinito la sombra de un ratón que corretea en una rueda. Observar el vano intento del animal por llegar a algún lado mueve a compasión. ¿Será que es fácil identificarse con su suerte?
Página/12. Radar 30-11-03 (Por María Gainza)
De adversidades vivimos. Alejada de ese romanticismo que encuentra en las condiciones hostiles de creación un encanto adicional, sin nada de Latinoamérica “for export”, y más lejos todavía de adaptar las obras a categorías foráneas como el arte povera o conceptual, la muestra colectiva de Lancellotti, Navarro, Amespil y Kampelmacher invierte la idea de adversidad: de una situación en la que se vive a una de la que se vive, como si los artistas abrevaran provechosamente en ella para apretar tuercas y concentrarse en lo que importa.
Buenos Aires Herald 03-06-01(Por James Marrison)
Fernando Lancellotti. Life’s drama in a black box. Fernando Lancellotti exhibited two years ago at the Recoleta Cultural Centre and is showing his work now in the Praxis gallery. He has studied under Juan Doffo and more recently Jorge Macchi.
Ámbito Financiero 26-10-99 (Por Jorge Glusberg)
Lancellotti ilustra lo fugaz del tiempo. Los pitagóricos supusieron que los números son la esencia de las cosas; dos mil años después, los renacentistas afirmaron que la realidad podía ser representada por números.
Ramona (Por Xil Buffone)
Lancellotti compuso en la sala de Wussmann “Quizás no vayas a ninguna parte”. “¡Te lo dije!, ¡te lo dije!, ¡te lo dije!, ¡te lo dije!”... martilla la voz femenina monocorde, “¡te lo dije!, ¡te lo dije!, ¡te lo dije!, ¡te lo dije!”... taladra, Te lo dije! como disco rayado de vinilo negro, gira y gira la grabación en loop sale del tocadiscos “High fidelity” con la luz agonizante y el velero de plástico podía ser representada por números.
 
“La añosa arboleda puede verse de kilometros” (Por F. L.)
Un hombre se instala en la suite de un hotel. Es extranjero; podría ser ruso, polaco o ucraniano. Hace un llamado telefónico. Al cabo de unos instantes, entra una mujer.
Cuando el punto más oscuro está bajo la lámpara (Por Horacio Zabala)
Desde un punto de vista simbólico, el viaje no es jamás el mero tránsito de un lugar a otro. Viajar es buscar y descubrir, experimentar y cambiar. Los héroes son siempre viajeros solitarios que combaten con monstruos implacables, se pierden, naufragan y padecen la hostilidad de los dioses. Finalmente, son los que logran pasar de las tinieblas a la luz.
Caja negra, rutinas, fantasmas (Por Eva Grinstein)
Hace menos de dos años, Fernando Lancelotti mostraba en el Centro Cultural Recoleta los trabajos de una serie que tituló Demasiado fugaz. Se trataba de enormes figuras negras que representaban a personajes anónimos, cotidianos, numerados mediante un mecanismo con sensor que acrecentaba las cifras a medida que el observador pasaba frente a ellas.
“Demasiado fugaz”: una visión del mundo de hoy. (Por Jorge Glusberg)
Los pitagóricos supusieron que los números son la esencia de las cosas; dos mil años después, los renacentistas afirmaron que la realidad podìa ser representada por números.A lo largo de este siglo, los adelantos de la civilización terminaron por invertir y parodiar las conclusiones de los pitagóricos y los renacentistas: ahora, los hombres son la esencia de los números que no representan la realidad sino la producen, la afianzan y la prolongan.