Lancellotti compuso en la sala de Wussmann “Quizás no vayas a ninguna parte”

Por Xil Buffone

“¡Te lo dije!, ¡te lo dije!, ¡te lo dije!, ¡te lo dije!”...
martilla la voz femenina monocorde,
“¡te lo dije!, ¡te lo dije!, ¡te lo dije!, ¡te lo dije!”... taladra, Te lo dije!
como disco rayado de vinilo negro, gira y gira
la grabación en loop sale del tocadiscos “High fidelity”
con la luz agonizante y el velero de plástico
naufraga,
en la alfombra roja
la pareja.

En Nadie te manda cartas ahora, (flechas, pared empapelada y espejo)
El empapelado del muro es atravesado
por una lluvia de flechas, desde atrás y desde adelante
incrustadas
un relámpago, un estampado gótico de púas sobre el beige, y cerrándose en sus alas, el espejo
vampirescamente,
lo confortable se vuelve irrespirable.

Dos gomas de auto enlazadas en-lutadas
dos alianzas negras trabadas
condenadas a no rodar
hasta que la muerte las separe.

Todo hace ruido en silencio
algo tensa el aire, fatalmente
en la nuca respira el suspenso, el escalo-frío de
Esperando a Godot...
Y mientras Godot no llega, desquitarse con el pajarito del reloj cu-cú, esa Presa fácil que asomará previsiblemente cada quince minutos por fama casera
inocentemente,
lo espera la escopeta.
Estallar al pío pío de madera
como Barreda.

En un video, chirria otra rueca proyectada agobiante:
la sombra de un hamster que gira y gira
corre monstruoso, nervioso, sin salida

La liberación
puede ser el aire
una pintura circular, Obstinado visor
mira al cielo e invita al salto estelar macro
(estrellas enmarcadas por una “cama elástica”)

otra pintura inventa un sospechoso casco-volador con un paraguas,
hay un globo aerostático “julio-verniano” -escala reducida- varado en el techo,
flotando, ingrávida la pintura gigantesca con velas blancas que se liberan de la fragata

y la na ve va y la na ve va
navega

parece que hubieras perdido la cabeza
parece que por un instante idiota, fuiste felíz.
algo funcionó

Encerronas y escapes, intentos y fracasos humanos (individuales/pareja/sociales), presentados policialmente, paranoicamente, teatralmente, literariamente, en serie.
Fernando Lancellotti construye puestas en abismo tensas con mínimas posibilidades de escape:
puede que no vayas a ninguna parte
puede que te quedes, sin aire, en el aire
puede que construyas una fragata y te vayas, a naufragar.